Mayo de 2008.
Una de las conclusiones a las que he llegado después de años de buscar respuestas y rutas de acceso al éxito en cuanto a plenitud personal se refiere. Comencé siendo feminista radical cuando niña y joven adolescente, luego pasé por la etapa de libertinaje mental en el cual una llega a creer que ser libre es comportarse como los hombres lo hace. Ahora creo en lo siguiente:
Los hombres tienen milenios siendo dueños de su vida, sus cuerpos y sus destinos; han desarrollado una sociedad basada en sus gustos y necesidades, e incluso la educación de las mujeres que coexisten dentro de un mundo hecho a la medida de ellos, está enfocada a satisfacer-los.
Considero que una de las cosas más importantes que necesitamos comprender para ser felices es que nosotras tenemos un valor por el simple hecho de ser humanas, con cuerpos, sentimientos, cerebro y gustos propios, no por la cantidad de hombres que podemos hacer felices (no se escandalicen por favor! hablo de marido, hijos, hermanos, padre). Sé que no hay camino andado en este respecto; el derecho femenino a votar existe hace menos de un siglo en occidente, el derecho a trabajar, decidir el control natal, si nos divorciamos, si salimos solas de noche, etc. etc. etc. son realmente nuevos! no tienen más del siglo tampoco! Las precursoras en ejercer todo lo que mencioné apenas se están haciendo viejas y las mujeres jóvenes son algo así como la tercera generación que goza de una relativa libertad legal, laboral y personal, por ende, es entendible que todavía nos falte mucho camino por recorrer.
A mi no me espanta que haya quienes tratan de actuar como hombres o que haya quienes alegan que podemos hacer ‘todo’ refiriéndose a que podemos ser madres, esposas, trabajar jornada completa, limpiar la casa, darle de comer a todos, atender a los abuelos, llevar a los niños a la escuela y mil cosas mas, tampoco que haya quienes renuncien a tener familia pues prefieran vivir su vida en vez de ´entregarla en pos de una existencia normal’. Todos esos diferentes caminos apenas están siendo explorados! Como escribí al inicio, los hombres tienes muchísimos años andando sobre los pasos de otros hombres, asimilando sus enseñanzas, aprendiendo de sus errores, imitando lo que los llevó a sus éxitos. De ahí innovan o simplemente continúan lo que otros ya establecieron y… nosotras? Pueden recordar cuantas mujeres han marcado sus vidas? Cuantas mujeres las inspiraron o las llevaron a trazar sus metas? Seguro que habrá por lo menos alguna pero, como podemos competir con seres humanos que tienen la mente llena de ejemplos de éxito y derrota, de formas de ser edificantes o destructivas? Aquí no me estoy refiriendo a una competencia por poder si no por ganar el control de nuestras propias vidas.
Sabemos que un (a) niñ@ aprende a hablar, caminar, comer, ir al baño etc. del ejemplo de los mayores; lo mismo sucede con las actitudes ante las adversidades, de las cuales el mundo está lleno. Si no tenemos un ejemplo de fortaleza y filosofía de vida, la única forma que conoceremos para salir de los problemas será pedir a un hombre que nos saque de ellos, lo cual nos hará dependientes de él. Esto es lo que ha sucedido por siglos y siglos. En épocas pasadas lo que reinaba era la fuerza física y ahí los hombres nos llevan clara ventaja pero, en estos tiempos eso ha perdido dominio y el lado intelectual tiene mucho más peso que antes, en esto no nos llevan la delantera! Ahora no necesitamos ser protegidas para poder sobrevivir. Ahora la batalla es de las ideas, lo cual pone en nuestras manos la posibilidad de ir adelante.
Es cuestión de darnos cuenta que como comunidad femenina estamos viviendo una adolescencia en la cual se experimenta, a veces tímidamente, a veces de forma impetuosa… y nos vamos a equivocar, SI! pero de los errores ES de lo que se aprende! No debemos tenerle miedo a emprender caminos errados porque ESTAMOS ABRIENDO CAMINO AL ANDAR! no tenemos un sendero probado por el cual es seguro ir. En la historia no hay miles de mujeres que han conseguido ser ejemplos, cuyas vidas sean como un libro del cual las jóvenes podamos leer y aprender para no tropezar con el mismo obstáculo… o por lo menos no se sabe mucho de aquéllas que lo han sido. Y podemos aprender de los hombres sabios, por supuesto, pero hay áreas en las que por nuestra condición de féminas no podemos ser como ellos, debemos desarrollar métodos prácticos para crecer sin despegarnos de nuestra esencia, no convertirnos en hombres con faldas y que tienen posibilidad de dar a luz.
Hemos conquistado mucho en poco tiempo y los pronósticos son muy alentadores, sólo debemos conservar el entusiasmo, educarnos y mantenernos en la idea de que la meta no es luchar por el poder si no por ser plenas y felices pues, una mujer feliz cría hij@s felices y es@s hij@s conformarán una sociedad más consciente de los derechos de l@s demás, con líderes, estadistas, estudiosos y más personas que no pongan obstáculos al desarrollo de las mujeres.
Una de las conclusiones a las que he llegado después de años de buscar respuestas y rutas de acceso al éxito en cuanto a plenitud personal se refiere. Comencé siendo feminista radical cuando niña y joven adolescente, luego pasé por la etapa de libertinaje mental en el cual una llega a creer que ser libre es comportarse como los hombres lo hace. Ahora creo en lo siguiente:
Los hombres tienen milenios siendo dueños de su vida, sus cuerpos y sus destinos; han desarrollado una sociedad basada en sus gustos y necesidades, e incluso la educación de las mujeres que coexisten dentro de un mundo hecho a la medida de ellos, está enfocada a satisfacer-los.
Considero que una de las cosas más importantes que necesitamos comprender para ser felices es que nosotras tenemos un valor por el simple hecho de ser humanas, con cuerpos, sentimientos, cerebro y gustos propios, no por la cantidad de hombres que podemos hacer felices (no se escandalicen por favor! hablo de marido, hijos, hermanos, padre). Sé que no hay camino andado en este respecto; el derecho femenino a votar existe hace menos de un siglo en occidente, el derecho a trabajar, decidir el control natal, si nos divorciamos, si salimos solas de noche, etc. etc. etc. son realmente nuevos! no tienen más del siglo tampoco! Las precursoras en ejercer todo lo que mencioné apenas se están haciendo viejas y las mujeres jóvenes son algo así como la tercera generación que goza de una relativa libertad legal, laboral y personal, por ende, es entendible que todavía nos falte mucho camino por recorrer.
A mi no me espanta que haya quienes tratan de actuar como hombres o que haya quienes alegan que podemos hacer ‘todo’ refiriéndose a que podemos ser madres, esposas, trabajar jornada completa, limpiar la casa, darle de comer a todos, atender a los abuelos, llevar a los niños a la escuela y mil cosas mas, tampoco que haya quienes renuncien a tener familia pues prefieran vivir su vida en vez de ´entregarla en pos de una existencia normal’. Todos esos diferentes caminos apenas están siendo explorados! Como escribí al inicio, los hombres tienes muchísimos años andando sobre los pasos de otros hombres, asimilando sus enseñanzas, aprendiendo de sus errores, imitando lo que los llevó a sus éxitos. De ahí innovan o simplemente continúan lo que otros ya establecieron y… nosotras? Pueden recordar cuantas mujeres han marcado sus vidas? Cuantas mujeres las inspiraron o las llevaron a trazar sus metas? Seguro que habrá por lo menos alguna pero, como podemos competir con seres humanos que tienen la mente llena de ejemplos de éxito y derrota, de formas de ser edificantes o destructivas? Aquí no me estoy refiriendo a una competencia por poder si no por ganar el control de nuestras propias vidas.
Sabemos que un (a) niñ@ aprende a hablar, caminar, comer, ir al baño etc. del ejemplo de los mayores; lo mismo sucede con las actitudes ante las adversidades, de las cuales el mundo está lleno. Si no tenemos un ejemplo de fortaleza y filosofía de vida, la única forma que conoceremos para salir de los problemas será pedir a un hombre que nos saque de ellos, lo cual nos hará dependientes de él. Esto es lo que ha sucedido por siglos y siglos. En épocas pasadas lo que reinaba era la fuerza física y ahí los hombres nos llevan clara ventaja pero, en estos tiempos eso ha perdido dominio y el lado intelectual tiene mucho más peso que antes, en esto no nos llevan la delantera! Ahora no necesitamos ser protegidas para poder sobrevivir. Ahora la batalla es de las ideas, lo cual pone en nuestras manos la posibilidad de ir adelante.
Es cuestión de darnos cuenta que como comunidad femenina estamos viviendo una adolescencia en la cual se experimenta, a veces tímidamente, a veces de forma impetuosa… y nos vamos a equivocar, SI! pero de los errores ES de lo que se aprende! No debemos tenerle miedo a emprender caminos errados porque ESTAMOS ABRIENDO CAMINO AL ANDAR! no tenemos un sendero probado por el cual es seguro ir. En la historia no hay miles de mujeres que han conseguido ser ejemplos, cuyas vidas sean como un libro del cual las jóvenes podamos leer y aprender para no tropezar con el mismo obstáculo… o por lo menos no se sabe mucho de aquéllas que lo han sido. Y podemos aprender de los hombres sabios, por supuesto, pero hay áreas en las que por nuestra condición de féminas no podemos ser como ellos, debemos desarrollar métodos prácticos para crecer sin despegarnos de nuestra esencia, no convertirnos en hombres con faldas y que tienen posibilidad de dar a luz.
Hemos conquistado mucho en poco tiempo y los pronósticos son muy alentadores, sólo debemos conservar el entusiasmo, educarnos y mantenernos en la idea de que la meta no es luchar por el poder si no por ser plenas y felices pues, una mujer feliz cría hij@s felices y es@s hij@s conformarán una sociedad más consciente de los derechos de l@s demás, con líderes, estadistas, estudiosos y más personas que no pongan obstáculos al desarrollo de las mujeres.
