domingo, 9 de octubre de 2011

Este contínuo tropezar y levantarse...

no tiene final.

y qué mejor que sea de esa forma. Si no, ¿cómo aprenderíamos? ¿cuándo llegaríamos a ser mejores?
aún así... parece un juego

los ciclos se repiten infinitamente, la experiencia lleva a la reflexión, ésta a la duda, de la duda puede surgir una respuesta y ahí es donde aparece la magia

la magia de la transformación...

transformación, evolución, adaptación

darwinista